Coleccionar mechones de pelo
Debemos pensar en las biógrafas e historiadoras del futuro. Que, además de restos digitales perdidos por servidores antiguos, puedan encontrar cartas secretas y álbumes extraños en trasteros, áticos y tiendas de antigüedades.
Mi sentido favorito
El otro día, Raquel nos contó que uno de los síntomas del catarro-casi-neumonía con el que lleva buena parte del año es que ha perdido el olfato, algo que le molesta mucho porque es su «sentido favorito». Por supuesto, esto me llevó de forma automática a pensar en mi propia relación con mis sentidos.
Anclada en una revolución tecnológica anterior
En algún momento de estos últimos años, me quedé anclada en una revolución tecnológica anterior.
El orden de las cosas
Hay ciertas cosas que me gusta hacer siguiendo un orden determinado, que es una pequeña manía inofensiva que está muy bien si no fuera porque, a veces, no pongo la primera piedra. Y, como no he puesto esa primera piedra, me niego a poner la segunda.
Caras que coinciden con personas
Ahora pienso solo en las personas con pinta de majas que, efectivamente, luego resultan serlo.
Lo que pasa cuando me sumerjo en mi huella digital
Iba a escribir sobre mi huella digital, pero me distraje.
Réquiem por una taza
Esta madrugada me despertó un ruido. Era ese sonido que quienes convivimos con gatos de interior reconocemos al instante: un vaso, una taza, una cajita, un adorno deslizándose hacia un abismo a ritmo de patita que empuja.
El significado de los paraguas
Hoy ya ha salido el sol, pero me pregunto qué significa ahora llevar paraguas o no llevarlo.
El domingo es el principio
No hablo de empezar a trabajar ya el domingo, sino de sentir que mi semana empieza así: haciendo lo que quiera. ¡Y acaba igual! Me hace cierta ilusión concebir la semana protegida por dos amortiguadores de ocio, uno a cada lado.
El hada y el duendecillo
El acceso a los recuerdos lo he convertido en un duendecillo que se pasea por la casa abriendo puertas y ventanas a veces, limpiando el polvo, moviendo cajas. Este duendecillo, que a veces es un hada, tiene sus habitaciones preferidas y, como es algo vago o vaga, hay otras por las que hace años que no pasea. Hasta que de pronto pasa algo.
Cultivar el fantaseo
Una de las cosas que hago cuando me acuesto y me acurruco para dormir es encender mi propia plataforma de streaming cerebral. Escojo serie o película y le doy al play.
El pasado cada vez más cerca
Yo ya sabía que la vida se iba acelerando, pero nunca me había planteado que eso fuese a pasar también con el pasado. Que, en vez de verlo cada vez más lejos, lo lógico si pensamos en el tiempo como algo lineal que avanza hacia el futuro, esa contracción iba a funcionar también hacia atrás y acercarme a lo que siempre me había parecido remoto.
Recordarme a los nueve años
¿Quién era? ¿en qué pensaba más? Puedo adivinar ciertas preocupaciones y sensaciones, pero me cuesta verme con nitidez.